COMENTARIOS LITERARIOS

 

 

 

BREVE COMENTARIO AL LIBRO, “ORIHUELA: CUNA DE EL ARROZ Y COSTRA”.

Por Antonio G. Colomina Riquelme.

 

Mi estimado amigo Antonio Luis Galiano Pérez, Cronista Oficial de Orihuela, ha tenido la gentileza de obsequiarme con un ejemplar de su última publicación, el núm. 12 de la serie: 'Capítulos de nuestra historia'. Lleva por título, “ORIHUELA: CUNA DE EL ARROZ Y COSTRA”.

En mi modesta opinión, creo que ha sido muy oportuna la salida a los lectores de este libro ante la controversia que últimamente se ha creado con el origen de este típico plato netamente oriolano. Así lo demuestra Antonio Luis Galiano con un exhaustivo trabajo de investigación.

Son numerosos los archivos, hemerotecas y colecciones consultados por el autor, lo que le da una verosimilitud fuera de toda duda.

En uno de los capítulos o apartados figura “El arroz y costra en la literatura oriolana”; gran profusión de autores literarios han mencionado, de alguna manera en sus obras, este suculento plato oriolano, por citar algunos: J. Rufino Gea Martínez, Alfonso Ortuño, con sus comentarios y excelentes dibujos, Julio López Maymón, Justo García Soriano, José Mª Ballesteros, Antonio Sequeros, Emilio Bregante Palazón, José Martínez Arenas, José A. Juan García, María Domingo Hostalet, Francisco Giménez Mateo, Antonio Colomina Riquelme, Antonio L. Galiano Pérez, Concha P. del Povil (Condesa de Pardo Bazán).

El libro contiene una nutrida colección de dibujos, fotografías a color y en blanco y negro cuyos autores o colección de: Alfonso Ortuño, Rate Bas, Gaspar Poveda y Antonio L. Galiano Pérez.

Editado con la inestimable colaboración de las Concejalías de Festividades y Turismo del Excmo. Ayuntamiento de Orihuela.

Creo que es un lujo esta edición de “ORIHUELA: CUNA DE EL ARROZ Y COSTRA”, y para un oriolano, mucho más.

 

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BLOG "PEPE BRAGAS", Revista de Arte y Cultura.


Orihuela en Antonio Colomina.


Por Ramón Fernández Palmeral

 

 

En las inundaciones había por costumbre llevar a la Virgen de Monserrate, portando en sus brazos un ramo de flores hasta el Puente de Levante, allí la inclinaban para que cayera a las aguas el ramo, con este gesto pedían los fieles que bajase el nivel de las aguas y cesar la inundación”. Este párrafo alumbra el final de la página 138 del último libro de mi amigo Antonio Colomina Riquelme, titulado "ORIHUELA SUS CALLES, SUS PLAZAS, SUS GENTES… deshojando mis recuerdos”, con prólogo del periodista Tirso Marín, publicado en ECU, Alicante 2007.
He leído el libro de Colomina de un tirón, sin descansos ni paradas, me ha emocionado, porque Orihuela es para mí como el mi segunda patria chica, no ya por mis frecuentes viajes, y a los amigos que allí me quedan sino además porque allí nació nuestro universal poeta Miguel Hernández Gilabert. El capítulo XXII, se lo dedica a la calle de San Juan y Calle Arriba, en la de San Juan nació Miguel Hernández en el número 82 (lo estudiosos nos se han puesto muy de acuerdo en lo del número), a las seis de la mañana de un domingo de 30 de octubre de 1910, próximo ya a cumplirse el I Centenario de su nacimiento. Con cuatro años pasó a vivir a la calle Arriba al número 73, donde su padre compró una casa con corral.
Nos habla de los establecimientos que allí había, lo cual es de mucho interés para los estudiosos y curiosos, y nos lo ilustra como la foto del monasterio de San Juan de la Penitencia. Nos habla de la academia de mecanografía privada del “Chepao Vera”, y de su fama porque sus alumnos tenían alto porcentaje de aprobar las oposiciones a banca. Hoy en día esta calle se llama de Antonio Pinies, sólo para las carteros y Notarios, yo creo –aventurando hipótesis- que nadie sabe que asa calle se llama así.
La calle Arriba pasó a llamarse de Miguel Hernández, y en el número 73 se encuentra la Casa-Museo del poeta, la Sala de Exposiciones y, justo al lado, el edifico funcional de la Fundación que lleva el nombre del poeta, que actualmente dirige Juan José Sánchez Balaguer.
Así podríamos ir desmenuzando una y otra sus calles, plazas o sus establecimientos y tiendas, asociaciones, cofradías y gentes oriolanas, desmenuzando con precisión cada esquina o puente (son tanto los nombres a los que hace alusión que es casi como la guía telefónica); pero es preferible leer el libro y que él quien nos los cuente.
Además de las descripciones de las calles y nombres de establecimientos y vecinos, en cada capítulo nos dedica una amena anécdota, que es sin duda alguna, lo más curioso del libro, como el “Catinflas” que era donante de sangre y en cuanto un enfermo necesitaba una transfusión, le llamaban, acudida tanta veces que hiciera falta (pá. 22). La Plaza Nueva y el fotógrafo “del minuto” también conocidos por fotomatón, con un caballo de cartón donde muchos oriolanos se hicieron fotografías (Pá. 25). O de las peleas de gallos los domingos detrás del Teatro Circo (pág. 33). Por allí estaba la casa de comidas de “El mesón de Esteban”, donde solían ir los artistas que actuaban en el teatro, una vez vivieron a comer el Dúo Dinámico, y un tropel de chicas entraron a saludar a Manolo y Ramón y se llevaron envueltas en papel los huesos de las chuletas de cordero(pág. 33). Es muy curioso el cartel que puso “Juanón”, pintor de brocha gorda: “Juan Pérez Fernández, pintor, se pintan pisos y casa a domicilio”, pues evidentemente no se pueden pintar una casa en el domicilio del pintor (Pá. 38). Nos cuenta que cuando María Antonio Abab (Sara Montiel) vivía en Orihuela cantó unas saetas desde el balcón de la tienda de cereales y comidas de “Jeromo el del Puente” luego se fue a Madrid (pá. 41). La fábrica de hielo que tenía acceso por la calle de del Molino, esto debía ser muy usado para las neveras, ya que en Orihuela en verano hace bastante calor (pá. 43). Curiosa es la Orden Municipal por la cual los pasajeros de los vehículos se tenían que bajar de ellos al pasar por el Puente de Poniente o Viejo, los viajeros se bajaban, pero el puente fueses andando o montados soportaban el mismo peso (Pág.44). En la página 61 hay una foto del joven cantante lírico Pedro Terol. (Pedro Sánchez Terol), destacado tenor y barítono en la primera mitad del siglo XX, había nacido en la localidad alicantina de Orihuela en 1909, y murió en 2003, a los 95 años. A unos metros de la plaza de la Trinidad se encuentra la plaza del Poeta Sansano. Juan Sansano Benisa nació el 30 de septiembre de 1887 en Orihuela. Su padre, Simón Sansano, era un modesto carpintero. Sansano es autor del poemario “Flores Silvestres” de 1908. En 1910 compra una pequeña imprenta, que le permitirá crear nuevas publicaciones, como “La Semana”. La relación entre Sansano y Hernández seguirá fructificando por un tiempo. Así, cuando Hernández publicó “Perito en lunas”, Sansano se ofrecerá para ayudarle a vender libros, aunque, por desgracia, en la capital alicantina su éxito será escaso. En la calle Alfonso XIII, esta la Central Telefónica, si alguien llamaba de fuera, la Telefónica pasaba una viso por escrito, diciéndole el día y la hora que tenía que ir a la Central (P.64). En la página 85, nos habla de la Plaza del Marqués de Rafal, donde hoy se sitúa la Biblioteca Pública “Fernando de Loazes”, que dirige César Moreno. En curiosos recordar que un 14 de abril de 1936 se le puso a esta plaza de Ramón Sijé bajo mandato republicano en el Consistorio oriolano, se llamaba entonces plaza Pía, hoy Marqués de Rafal, cuando le pusieron la del marqués cambiaron a Ramón Sijé a una travesía menor. Miguel Hernández leyó aquí una alocución, subido en una escalera, en homenaje a su amigo muerto el 24 de diciembre de 1935.
Podría seguir desmenuzando curiosidades de este libro, pero creo que no debo desvelar más de lo prudente. No podía faltar en Colomina un capítulo dedicado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Orihuela. En capítulo XXV, “Miscelánea y curiosidades”, recoge tradición, costumbres y fiestas que son imprescindible para crear ambiente.
Puedo anticipar que es un libro que a la vez que emociona, informa, porque Antonio Colomina, además de convertirse, con este su segundo libro oriolano –el primero fue "Orihuela, dulce pueblo"-, domina muy bien la prosa descriptiva y sabe tocar el punto sensible y humano del lector.
A través de este curioso libro, uno se sumerge en estas calles vivas con anécdotas, algunas muy simpáticas, como ya he comentado, y nos lleva de la mano al recuerdo para los que somos de posguerras, en un mundo bucólico y añorado.
Antonio Colomina, es oriolano de la cosecha de 1940, es de los que pita, es decir, de los que se deja oír con tonos claros y una prosa elegante y precisa con detalles oportunos como podemos ver en sus libros y en sus artículos dispersos en "Orihuela Digital" o en los magníficos relatos de blog que lleva su nombre o en la revista PERITO (Literario-Artístico). Nace en la calle de Triana y vive en la calle del Horno de San Miguel en Orihuela (1940); cursa sus estudios primarios en el Oratorio Festivo de San Miguel, tras los cuales entra como empleado en una sastrería, actividad que compagina con la ayuda al negocio de su padre como asentador de Frutas y Hortalizas de la Lonja. A los dieciocho años ingresa como voluntario en el Regimiento de Transmisiones del Ejército en el Pardo (Madrid); licenciándose a los tres años de servicio, especializado en Telecomunicaciones.
"Orihuela sus calles, sus gentes… Deshojando mis recuerdos", contiene un prólogo de Tirso Marín, que escribe “todos los pueblos por menudos que sean tienen su pequeña historia, sus personajes típicos, sus tradiciones y costumbres que se transmiten de padres a hijos…” . La nota del autor es necesaria porque nos anticipa que son recuerdos de su juventud de la década de los 40,50 y 60 Tiene 25 capítulos y 70 fotografías en blanco y negro, o amarillas como aquellas de los álbumes antiguos, otras son modernas en un total de 190 páginas, y si no me he equivocado al contarla, y un interesante vocabulario oriolano de tiempos pretéritos que tiene cierta similitud con el panocho murciano. No se mete en políticas y no ofende a nadie, lo cual podría ser considerado como un libro blanco sobre Orihuela. En definitiva es un precioso libro-guía necesario que nos habla de las calles, de sus establecimientos, de conventos e iglesias, procesiones de Semana Santa..., y de una ingente cantidad de nombres que aparecen por aquí y allá, sutilmente como el que no quiere la cosa. Este libro es una memoria latente donde Colomina ejerce de cronista oficioso de la Orihuela que él conoció y añora.
Para conocer Orihuela en profundidad, aparte de su monumental historia, son necesarios los dos libro de Antonio Colomina para completar esa parte humana tan necesaria en toda historia.
El lector saldrá satisfecho, y tan sólo me queda felicitar al autor que entra en una nueva aventura de libros como aquellas del II Capítulo de Don Quijote, cuando una mañana, antes del día, salió al campo don Alonso Quijada o Quesada, “con grandísimo contento y alborozado de ver con cuánta facilidad había dado principio a su buen deseo”.

Alicante, 12 de noviembre 2007

 

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"El orgullo de ser oriolano"

Diario La Verdad, Alicante (16 de marzo, 2008)

Tirso Marin

 

 Quienes escuchamos la charla que el pasado martes dio en Alicante Antonio Colomina Riquelme sabemos que está más justificado el título que llevaba: El orgullo de ser oriolano. Dentro del ciclo de conferencias del llamado Programa Senior de Asociación Forque, estaba señalada para el 11 de marzo la intervención de este acendado oriolano donde los haya llamado Antonio Colomina. La charla congregó un notable número de personas y resultó un éxito. Colomina ha publicado dos libros sobre su Origüela querida. El primero de ellos, Orihuela, dulce pueblo, y el segundo, Orihuela. Sus calles, sus plazas, sus gentes...

  Nacido en la capital Segura en 1940, es radiotelegrafista del Estado, radiotelefonista naval, teólogo y profesor deportivo. Trabajos que ejerció durante muchos años en Madrid, La Línea de la Concepción, Algeciras, Cáceres y, por último, Alicante.

Pero de su amor por la tierra que lo vió nacer jamás abdicó, antes al contario, es oriolano en permanente ejercicio y conoce al dedillo no solamente las costumbres, tradiciones y tipos populares de la ciudad, sino que es un estudioso que conoce la Historia con mayúscula, de Orihuela…

 

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CARTA ABIERTA DESDE BUENOS AIRES DE HILARIÓN LILLO ROCHE (Escritor)

 

 

    Querido amigo Antonio: Siempre he leído con interés y con placer tus artículos en la Revista Digital sobre la Orihuela de nuestros recuerdos y deseo tener tu libro en el que has recopilado todos esos excelentes escritos. Cuando pase por Orihuela lo compraré y te pediré que me lo firmes. Mi opinión sobre tu manera de escribir es que, además de poseer buena prosa, pones mucho sentimiento y mucho amor por nuestra ciudad. Creo que todos los oriolanos tenemos una deuda de gratitud contigo por haberte convertido en un notable cronista de nuestra historia y por mucho menos de lo que tú estás haciendo por Orihuela, ya hay algunos que tienen una calle con su nombre. Tus escritos no tienen pretensiones literarias, están escritos con sencillez, pero contienen profundidad porque dejan una dulce huella de nostalgia. Y eso sólo se consigue cuando el escritor pone el corazón en lo que escribe. La gente eso lo percibe y por ello siempre espera con ansiedad tu siguiente artículo y lo saborea con placer. Calas muy hondo en la sensibilidad de los oriolanos y estoy seguro que con el tiempo tu creación se irá convirtiendo en un valioso testimonio de la vida de nuestra ciudad en aquellos duros años. Años de carencias pero en los que igualmente fuimos felices porque teníamos el precioso tesoro de la juventud. Quienes son de nuestra generación los disfrutarán con gran ilusión al ver retratado su pasado tan fidedignamente como tú lo haces. Y los jóvenes descubrirán una Orihuela desconocida para ellos, con sus calles de tierra, con los carros y toneles de los ¿aguaores?, esas calles de tierra que las mujeres con la palma de la mano dentro de un cubo regaban delante de su puerta para sacarle el polvo y refrescarla para sentarse en la acera a la nochecita en una silla baja o en una mecedora y disfrutar de la charla al fresco, sin droga para sus hijos y sin miedo a los robos. Y es que, además de no haber ladrones no había nada para robar. Las puertas no se cerraban de noche, sólo se le apoyaba una silla por adentro. ¿Recuerdas, amigo Antonio? Has puesto en descubierto una Orihuela preciosa en la que las mujeres cantaban en voz alta canciones de Antonio Machín y de Juanita Reina mientras hacían sus labores domésticas y has puesto a la vista ese duende poético que atrapa en nuestra ciudad, esa sensación inexplicable de que hay algo bello en el aire y en los aromas oriolanos. Te felicito de todo corazón y te aliento a que sigas escribiendo y también me felicito por este reencuentro contigo después de tantos años. Ya sabes la gran amistad que me une a tu hermano Enrique. El apellido Colomina siempre ha estado ligado a mi juventud. Un abrazo. HILARION LILLO ROCHE.- BUENOS AIRES (Argentina) Autor de las novelas "TE ESPERO EN ORIHUELA, VIDA MIA" y "ORIHUELA Y SUS HOJAS AL VIENTO". 

 

 

 

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COMENTARIO LITERARIO AL LIBRO-NOVELA

“VOLVER A NINGUNA PARTE”

Autor: JULIO CALVET BOTELLA

Comentario: ANTONIO G. COLOMINA RIQUELME

 

 

Mi gran amigo Julio Calvet Botella, ha tenido la gentileza de enviarme un ejemplar de su último libro novelado “Volver a ninguna parte”, con una cariñosa dedicatoria, como es característico en él, que agradezco profundamente.

Julio Calvet, cuya carrera literaria es prolífica, y digo que es prolífica porque ya ha publicado más de una decena de libros de temáticas diferentes; además, cuenta en su haber innumerables artículos y relatos divulgados en prestigiosas publicaciones. “Volver a ninguna parte” tiene un tamaño de 21 X 15 cm., una portada muy sugerente con arreglo a la historia que narra, y consta de 102 páginas. Perfectamente editado como siempre por Editorial Club Universitario, con ISBN: 978-84-17924-84-3, y prologado por José Antonio López Vizcaíno.

En sus primeras páginas viene una dulce dedicatoria que el autor hace: A Carmen, mi esposa, por su apoyo y energía. A continuación, en la página siguiente hace una cita:

 

¡Oh, loca Aracne, triste te veía,

ya medio araña, en la deshecha hilaza

que por tu mal tejiste en tu porfía!”.

DIVINA COMEDIA.

“Purgatorio”, XII, 43-45.

DANTE ALIGHIERI.

 

“Volver a ninguna parte” (Un cuento misterioso), es una historia de estilo novela negra o de las llamadas 'policíacas' que tiene al lector en vilo desde que comienza hasta que acaba. Se trata de un hombre, de nombre Manuel González Sandoval, natural de Cartagena, que se desplaza a Madrid a estudiar en la universidad Derecho, a mitad de la carrera, cautivado por la vida de la capital y dedicado a conocer y tratar con chicas, abandona los estudios y saca la licencia de Detective Privado. Con la ayuda económica y amorosa de sus comprensivos padres, abre un despacho profesional en la calle Leganitos de Madrid.

Un día recibe la visita de un siniestro personaje que le hace un raro encargo, Manuel, como buen profesional, acepta el trabajo y comienza una ardua tarea que cada vez se va complicando más. Debido a sus investigaciones tiene que frecuentar un club de alterne donde conoce a Isabel, una mujer muy guapa que trabaja en el club, entre ellos surge una atracción que acaba en un raro y singular noviazgo.

La novela se desarrolla en el Madrid de los años 80 del Siglo pasado. Julio Calvet Botella va describiendo con todo lujo de detalles los lugares que frecuenta Manuel González Sandoval: calles, plazas, clubs de alterne, Ciudad Universitaria, etc. Pero deseo resaltar la visita que realiza el detective al Museo del Prado. Manuel hace una descripción magistral del cuadro de Velázquez “Las Hilanderas”.

Dice en el Prólogo José A. López Vizcaíno que, “nuestro protagonista se presenta como un James Bond español” . Estoy de acuerdo con él en cuanto a las formas, es un hombre elegante, cuida mucho su vestuario y su aspecto personal. Pero en el fondo actúa como un verdadero detective. En su relación profesional con los jueces, comisarios y médicos forenses, se nota claramente los conocimientos jurídicos y procedimentales del autor Julio Calvet Botella.

También me gustaría resaltar el relato de Isabel sincerándose con Manuel, es de una calidad literaria extraordinaria.

Como es lógico, no voy a “destripar” ni el fondo del argumento ni mucho menos el sorprendente final.

El libro-novela está perfectamente estructurado: el comienzo, el cuerpo y la resolución. He disfrutado mucho leyéndolo, casi puedo decir que he vivido esta aventura juntamente con el detective Manuel González Sandoval. Además, en la descripción que hace Julio Calvet Botella del Madrid de los años 80 me veo reflejado, ya que, casi todo el argumento de la novela, transcurre en el Distrito Centro de la capital donde yo tuve mi residencia durante algunos años.

Mi más sincera y cordial enhorabuena a Julio Calvet Botella por esta nueva publicación que, sin lugar a dudas, será un nuevo éxito en su ya extenso curriculum.

Recomiendo su lectura, en la seguridad de que en ella encontrará el lector todos los ingredientes: Misterio, amor, sorpresas, (....)

 

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BREVE COMENTARIO AL LIBRO

EL CAMINO. Un cuento peregrino”,

Autor de la obra:  Julio Calvet Botella

Comentario: Antonio G. Colomina Riquelme

 

Aunque no soy ningún experto, me complace acceder a la petición del autor para comentar u opinar sobre su magnífico y muy trabajado libro, “EL CAMINO. Un cuento peregrino”.

Me parece una historia muy bien narrada de un personaje, Lope de Andrade, que prefiere hacer de su vida una aventura a estar pegado a una fragua como herrero en el Madrid del Siglo de Oro. Las peripecias como soldado en Flandes, su posterior vida ya licenciado, regresando a sus orígenes en Madrid y posterior viaje a Sevilla buscando algo de paz interior.

El relato de la llegada y estancia de Lope de Andrade a la Cartuja de Sevilla, es una delicia para el lector. Parece que, al leerlo, se está viviendo ese momento al contar con tanto lujo de detalles…

La introducción en la novela de personajes históricos, como Murillo, Cervantes, Quevedo y tantos otros es un gran acierto, pues es muy bonito mezclar la realidad con la ficción, algo que a mí, personalmente me encanta.

En el juicio y absolución a Lope de Andrade, el autor demuestra un gran conocimiento de la justicia de la época, algo que no es de extrañar por tratarse de un experto jurista.

El libro, en su conjunto, a mi modesto entender es una joya literaria. Muy bien narrado con el lenguaje propio de la época. Excelentemente prologado por Manuel Avilés Gómez, y una edición muy cuidada por José Antonio López Vizcaíno (ECU).

EL CAMINO. Un cuento peregrino”, de Julio Calvet Botella, es un libro totalmente recomendable para cualquier lector que desee vivir una aventura en el Siglo de Oro.

 

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Panorámica de Orihuela en la década de los 60 del Siglo pasado.

 

 

Título: “ORIHUELA. DESDE LA ESCALERA DE SAN MIGUEL”,

Autor de la obra: Antonio G. Colomina Riquelme

Comentario: Julio Calvet Botella

 

 

Soy un privilegiado si les digo que creo que soy el primero que poseo un ejemplar del nuevo libro de Antonio Colomina Riquelme, titulado “Orihuela. Desde la escalera de San Miguel”. Y digo que soy un privilegiado porque Antonio Colomina Riquelme ha dado a luz este libro en la Imprenta Gamma de la Editorial Club Universitario, en este septiembre de 2019, en una inesperada coincidencia con los días de la lamentable catástrofe que ha asolado a Orihuela y al Bajo Segura con la enorme inundación que tanto daño ha causado, lo que ha movido a Antonio Colomina a posponer unos días la presentación de su libro hasta la normalización de tan enorme desastre. Con su delicadeza y cariño, me ha venido a decir, que no le es oportuno, la presentación de su libro en estos momentos de desgracia, por lo que tardará unos días en su presentación formal.

A mí me ha hecho llegar un ejemplar de su libro aún sin presentar, porque en su contenido aparezco citado alguna vez, y por eso me permito escribirle estas líneas, en prueba de gratitud y amistad.

Antonio Colomina Riquelme lleva Orihuela en su corazón. Y lleva esa Orihuela, amable, tierna, entrañable que se le ha quedado dentro, como parte de sí mismo. Y lo dice bien claro en su frase personal e introductoria del libro: “El pasado forma parte de nuestra existencia, quererlo olvidar es mutilar nuestra vida”. Y es que ciertamente, esa Orihuela del recuerdo lo ha sido también muy importante para los que ya somos mayores, y por ello hemos tenido el privilegio de conocer aquella hermosa Orihuela. Hermosa Orihuela sobre todo, y más que incluso por su gran altura monumental, por sus gentes. Por aquellas gentes. Hoy, Orihuela, nos resulta desconocida, en gran parte, para quienes vivimos aquella, “otra Orihuela”.

Yo, que he sido un Oriolano de la emigración, pero “visitante” asiduo, cuando paso por las calles emblemáticas de mis veinte años, (ya paso de sobra de los setenta), esto es de aquellas calles de hace medio siglo, y no cito a ninguna pero están en la mente de muchos, es que “no me lo puedo creer” (y lo digo así, entre comillas, para no ofender). Además, y esto es lo peor. Cada vez que vuelvo por Orihuela veo que me falta más gente. Y siento hasta momentos de desolación, pues sin querer, busco a quienes ya no están.

Por eso este nuevo libro de Antonio Colomina, siguiendo los anteriores de los que es autor: “Orihuela Dulce Pueblo”; “Orihuela, sus calles, sus plazas, sus gentes…”; “Como la Seda y el Esparto”; y “Orihuela en mis Artículos”, nos volverá a traer aquellos tiempos, aquellas calles, aquellas celebraciones y aquellas gentes. Y todo ahora también con cosas nuevas pero que no le pierden la cara, como los buenos toreros, al tiempo pasado. No diré nada más, pues estoy ante un libro recién nacido que como no está presentado, es como si no estuviera bautizado. Pero como me ha gustado mucho, no he querido dejar de ser el primero que redoble el tambor, pidiendo paso a un libro que despertará sin duda todas las simpatías para quienes lo lean, y que será un nuevo éxito para el formidable escritor, inmejorable persona y gran oriolano, nuestro muy querido amigo Don Antonio Colomina Riquelme.

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ORIHUELA. DESDE LA ESCALERA DE SAN MIGUEL

Autor de la obra: Antonio G. Colomina Riquelme

Comentario:

José Rafael Manuel Sabaté

MANRESA (Barcelona)

 

 

He finalizado la lectura de tu 5º libro “Orihuela. Desde la escalera de San Miguel”, y lo he hecho al amparo otoñal, el idóneo para leer y meditar, pero favorecido además con el resultado de tu “pluma-teclado” limpia, esplendorosa y con un inmenso bagaje y caudal extraordinario de vivencias, conocimientos, añoranzas familiares y vecinales, raíces culturales, religiosas etc.; pero sobre todo rebosando humanidad. Un fiel eslabón por tu parte que se aúna a la próxima realidad de conseguir tu Orihuela el título de “Ciudad Creativa” que de veras se merece, y gozarlo tú como oriolano destacado.

Ya en mi correo del pasado 16 de octubre, expuse con brevedad mis primeras impresiones, ahora, una vez finalizada la lectura, me he encontrado transportado a tu Orihuela con tus vivencias de niño, de joven y de adulto, con unos relatos fidedignos y otros de narrativa, algunos incluso con problemas teologales y de fe. Con todo ese conjunto literario -de verdad- he podido rememorar pasajes de tu anterior libro “Como la seda y el esparto”.

Y se me ha acumulado en mente una inmensidad de historia y nombres : Armengola, Bienvenido Riquelme, Porras, Vidal. Don Gaspar y Don Tomás, el “empresario” Avaro, tu amiguito Javier, tu amigo Adolfo,  viaje a Gibraltar…etc. Y especialmente de los numerosos sastres (caso muy semejante en Manresa).  Asombrado también por la infinidad de edificios, religiosos y culturales: la Sede Episcopal, la Catedral, Parroquias e Iglesias, el Seminario, Conventos, Museos y Palacios, viviendas y edificios ancestrales, el Puente viejo de Poniente, cafés, establecimientos de bebidas y encuentros, “La Voz de Orihuela”, la Parroquia de Santa Justa y Rufina. Muy interesante también el Oratorio de San Miguel y la Sala de actos culturales y de sesiones de cine. En fin, todo un conjunto que honra a Orihuela y sus gentes.

Y he quedado impresionado por el cúmulo de actividades que se desarrollan en el transcurso del año, cuya organización y participación es de admirar.

He dado un detallado repaso a los actos de presentación de todos tus libros, siempre arropado con destacados personajes—amigos de ámbito cultural, de vecindad oriolana u otros afincados fuera. Y, lo mismo por tu parte en manifestaciones análogas como destacado presentador, otro con tus prólogos, y múltiples colaboraciones literarias, haciendo honor a las letras. Todo en suma, una verdadera fuente de pluma y la palabra en favor de la Historia y la Vida. No es de extrañar  que todos tus vecinos te admiren y te lo agradecen con el máximo respeto.

Los datos que forman parte del último Capítulo, destacan una honrosa participación personal en el ámbito oriolano, también el merecimiento del título de Reservista Voluntario Honorífico, y la mención hecha al pañuelo de Cristo de El Pardo, obsequiado a tu querida Mª Carmen. Tras dicho epílogo, llego a la página 312, venerando a la imagen de la Virgen de Montserrate a la que elevo mi Salve con el ruego que os proteja  a toda la familia.

Quisiera yo añadir modestamente mi felicitación tanto por la edición de este 5º libro y anteriores, como por todas las colaboraciones que a lo largo de tu vida has ofrecido , ofreces y participas. Menciono también a las aportadas en el Bloc del Regimiento de Transmisiones de El Pardo. Y no puedo más que recordar que, fue precisamente a través de dicho medio -allá por el año 2008-2009 cuando iniciamos nuestra amistad, yo diría que fue la Divina Providencia la que propició nuestro “encuentro” del que nos sentimos orgullosos, desde luego por mi parte haber encontrado un maestro de bien en todos los sentidos. Gracias, muchas gracias.  ¡Viva Orihuela!

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Título: "RAMÓN SIJÉ. Semblanza"

Autor de la obra: Julio Calvet Botella

Comentario: Antonio G. Colomina Riquelme

 

UN CANTO A RAMÓN SIJÉ DESDE LA OLEZA DE GABRIEL MIRÓ

 

 

Ayer, día 19 de febrero, tuvo lugar en Orihuela un evento que pasará a los anales de la cultura local oriolana.

El magistrado de la Audiencia Provincial D. Julio Calvet Botella, dio una conferencia bajo el título, “RAMÓN SIJÉ. SEMBLANZA”. Con el patrocinio de la Honorífica Orden de San Antón y la colaboración de la Caja de Ahorros del Mediterráneo.

A las 20,15 horas, comenzó el acto con un auditorio lleno a rebosar de un selecto público entre los que se encontraban, la edil de Festividades Maite Valero, así como los ex alcaldes Pedro Cartagena y José Manuel Medina. Escritores y poetas hernandianos como Manuel Roberto Leonís. Familiares y amigos del conferenciante, además de componentes del Capítulo de Gobierno de dicha Orden.

Presentó al orador D. Antonio Luis Galiano Pérez, Cronista Oficial de Orihuela, Ingeniero Técnico y doctor en Historia, además de maestre de la Honorífica Orden de San Antón, que, como él mismo dijo, “el conferenciante no necesita presentación”. Hizo un somero repaso por la personalidad de D. Julio Calvet Botella, y sin más preámbulos comenzó el orador su disertación.

Realizó el conferenciante una semblanza magistral de José Ramón Marín Gutiérrez (Pepito Marín, o más conocido con su seudónimo literario de Ramón Sijé). Desde que éste naciera en el número 27 de la calle Mayor oriolana, muy cerca de donde él mismo vino al mundo, hasta que la muerte le segó su joven vida, realizó un recorrido por su vida y obra de una manera cronológica, citando su prolífica producción literaria así como a innumerables personalidades de la vida oriolana de la época. Destacó su participación en la fundación de revistas como, “El gallo crisis” y otras, así como el ensayo, “La decadencia de la flauta y el reinado de los fantasmas”.

Hizo Calvet un recorrido por la Oleza de Gabriel Miró, haciendo uso magníficamente de la prosa, se detuvo en la Glorieta que lleva su nombre y la recordó en su niñez cuando el pavimento era de tierra y la chiquillería hacía agujeros en el suelo para jugar a las bolas, así como la frondosidad de sus magnolios, y aquella “balsa” que la cubría el verdor de sus colindantes plantas; el aroma del azahar… Y también hizo mención al río Segral que tanto alude Miró en “El obispo leproso”…

Al final, tras una hora de recorrido por la vida y obra de Ramón Sijé, por la Oleza de Gabriel Miró, y por la Orihuela contemporánea, donde se detuvo en la típica vuelta a los puentes que daban los grupos de amigos hablando “de lo divino y de lo humano”. Recordó la entrañable amistad que tenía Ramón Sijé con el universal poeta oriolano Miguel Hernández, el cual dedicó, tras su fallecimiento, una de sus obras maestras a su amigo del alma: “Elegía a Ramón Sijé”, incluida en su libro “El rayo que no cesa”.

Mientras Calvet, con su perfecta dicción, discurría con todo lujo de detalles por la vida de Ramón Sijé, se proyectaban en una pantalla situada a sus espaldas fotografías de la Orihuela de la época, entre las que no faltaron, como es lógico, las de Ramón Sijé, estudiante en el colegio de Santo Domingo con grupos de compañeros de clase entre los que se encontraba, igualmente, Miguel Hernández.

También se vieron fotografías de personajes locales como: Ballesteros Villanueva y su hijo José María Ballesteros, Juan Bellod, Martínez Arenas, etcétera.

El numeroso público gozó sobremanera de de esta conferencia y lo agradeció al final con un largo aplauso.

Una vez recibida la felicitación del maestre de la Honorífica Orden de San Antón y presentador del evento, el público formó una larga cola para hacer lo propio y estrechar la mano o abrazar al conferenciante.

En lo que a mí respecta, aunque ya lo he hecho personalmente, deseo felicitar públicamente desde esta modesta página a los organizadores de este importante acto cultural y a su protagonista, mi buen amigo y coterráneo D. Julio Calvet Botella.

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Título: "VERSOS DEL MAR Y OTRAS SOLEDADES"

Autor de la obra: Julio Calvet Botella

Comentario: Antonio G. Colomina Riquelme

 

 

“VERSOS DEL MAR Y OTRAS SOLEDADES”

 

Julio Calvet Botella es un ilustre oriolano sobradamente conocido por sus coterráneos. Pertenece a la carrera Judicial con la categoría de magistrado, y es autor de los libros “Don Quijote y la Justicia o la Justicia en Don Quijote” (IV Centenario) Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, (2005). “Ramón Sijé, semblanza” (ECU 2009). “Don Trinitario Ruiz y Capdepón” (ECU 2011). “Cuéntame un cuento abuelo” (ECU 2012). “El proceso de Jesús” (ECU 2013), y ahora nos ha sorprendido con su nueva publicación “Versos del mar y otras soledades” (ECU 2014).

Él mismo define claramente el contenido de este magnífico libro que acaba de publicar y en la solapa dice así: “Este es un libro de versos ‘que no llegan a poesía’, y que solo aspira a ser compartido por quienes solo quieren ver lo bello. Y el mar, o la mar, que tanto vale, no puede tener más hermosura”.

El libro está prologado magistralmente por Fernando Claramunt López, con dibujos de Ramón Fernández “Palmeral”. La fotografía de portada se titula “Amanecer en Playa de San Juan de Alicante” y su autor es José Ángel Albert Boronat. La fotografía de la contraportada “Besando la playa” es de Antonio Colomina Riquelme.

El libro, perfectamente editado por la Editorial Club Universitario (ECU), contiene 73 páginas y está dividido en diez bloques: A Gabriel Miró. Prólogo para un libro de poesía. A Carmen. Del mar y de los mares. Pueblos casas y paisajes. Del vivir y mis personas. Pasionaria. Las estaciones del tiempo. Coda final. Agradecimientos.

“Versos del mar y otras soledades”, bajo mi punto de vista, tiene garantizado el éxito. Julio Calvet Botella rompe su habitual estilo literario y se adentra en el mundo de la poesía, y realiza un canto a la vida, a la familia, al mar o la mar —“que no puede tener más hermosura”—, a los amigos, a su querida Oleza, a la Semana Santa y también a las estaciones del año.

En este mundo convulso y materialista que nos ha tocado vivir, es de agradecer que un autor de la categoría literaria de Julio Calvet Botella, ponga a nuestro alcance este libro como un remanso de paz y armonía que sirve de antídoto a nuestras almas.

 

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Título: "EL PROCESO DE JESÚS"

Autor de la obra: Julio Calvet Botella

Comentario: Antonio G. Colomina Riquelme

 

 

 "EL PROCESO DE JESÚS”

 

Continuando en la línea de mi artículo anterior, y aprovechando el espacio que gentilmente me ofrece la revista Portada, deseo dedicar mi comentario de hoy a un ilustre oriolano que me honra con su amistad. Se trata de don Julio Calvet Botella, que acaba de publicar su libro número cinco. El primero fue el titulado Don Quijote y la Justicia o la Justicia en Don Quijote; el segundo Ramón Sijé (Semblanza); el tercero Don Trinitario Ruiz y Capdepón; el cuarto Cuéntame un cuento, abuelo; y ahora nos sorprende con un título que ya lo dice todo: El proceso de Jesús.

El proceso de Jesús, la obra que ahora nos ocupa de nuestro autor y coterráneo, ha despertado una gran expectación, toda vez que, a juzgar por su título y la sinopsis que el mismo autor nos hace en la contraportada del libro, se deduce que se trata del proceso más importante en la historia del mundo, y que Julio Calvet, con sus vastos conocimientos jurídicos nos describe así:

Esta es la historia de un proceso que como tantos otros pudo pasar desapercibido para la posteridad. Y se podrá decir cualquier cosa, pero el hecho de la muerte de Jesús de Nazaret, en un perdido lugar del mundo conocido, ha trascendido a un más allá de la Historia de la Humanidad para convertirse en la Historia más grande de todos los tiempos. Este libro es la narración de los días en que Jesús se vio envuelto en un proceso que culminó con su condena a muerte por crucifixión aplicada por la Autoridad legal Romana, el viernes 7 de Abril del año 30 d.C., ó 14 del mes de Nisán. Hoy, dos mil años después, más de mil millones de personas siguen creyendo en Nuestro Señor Jesucristo, que fue víctima de un proceso ilegal y de una sentencia injusta, convertido, en el alto de la Cruz, en el símbolo de toda la humanidad dolorida y humillada”.

Julio Calvet Botella nació en la oriolana calle Mayor en 1946; es miembro de la carrera judicial con la categoría de magistrado; profesor honorífico de la Universidad de Alicante; profesor de la Escuela de Práctica Jurídica de Alicante, y cuenta en su haber con varias condecoraciones, entre ellas, la Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort y la Medalla de Plata del Bimilenario de la Ciudad de Elche.

Como oriolano, (cosa que lleva como su estandarte), ha sido en 1981 Glosador del Pregón de las Fiestas de la Reconquista —Moros y Cristianos—. En 1984 Glosador al Pregón de la Semana Santa. En 1989 fue distinguido con el nombramiento de Caballero de la Honorífica Orden de San Antón de la Ciudad de Orihuela, formando parte en la actualidad de su Capítulo de Gobierno. En el 2003 pronunció el Brindis de los Pilares de la Soledad. En el 2006 Glosador al Pregón de la Centuria Romana. En el 2007, por sus muchos méritos, fue nombrado Caballero Cubierto de la procesión del Santo Entierro de Cristo. En el 2009 presentó el libro oficial de la Semana Santa. En el 2012 fue nombrado vicepresidente de la Fundación de la Comunidad Valenciana "Patronato Histórico-Artístico de la Ciudad de Orihuela. En el 2013 ha sido requerido para pronunciar la Glosa al Pregón en la cofradía del Ecce Homo de la Ciudad de Elche.

Este prestigioso oriolano, que también ha destacado como brillante conferenciante en diversos foros, es colaborador en revistas jurídicas y de la revista Oleza; es miembro del Patrono de la Fundación Alicantina Pro Tutela de la Comunidad Valenciana. Pertenece a varias cofradías e instituciones de la Semana Santa de Orihuela, destacándose por su entrega a la cofradía de El Perdón donde desfila como nazareno desde su niñez. Actualmente mantiene su mayor actividad en el tercio de El Calvario, cuyo Cristo figura en la portada de su libro, obra que dedica con todo su cariño a la mencionada cofradía.

La presentación de El proceso de Jesús, la llevará a cabo D. Manuel Franco Tomás, presidente de la cofradía de El Perdón, D. Julio Calvet Botella como autor de la obra y D. José Antonio López Vizcaíno, gerente de la Editorial Club Universitario (ECU).

Desde estas páginas felicitamos a nuestro apreciado amigo Julio, y le auguramos un éxito en este su quinto libro, que no dudamos será del agrado de todos los lectores que deseen profundizar en el “juicio más grande jamás contado”, visto desde la perspectiva de un gran jurista como es nuestro autor y paisano.

 

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Título:  ORIHUELA EN MIS ARTÍCULOS

Autor de la obra: Antonio G. Colomina Riquelme

Comentario: Ramón Fernández "Palmeral"

 



Colomina es sin duda un artista de la crónica y del relato, sabe muy bien llevar de la mano al lector por los caminos del recuerdo y el de su “Orihuelica del Señor”, a través de sus VI capítulos que son como seis copas de vino bueno, del de visitas, rebosantes de episodios, nombres, calles e instituciones, desde el Colegio Santo Domingo, la Semana Santa y las iglesias que es lo que allí abunda tantas como edad de Cristo, por algo es la segunda ciudad de la Comunidad Valencia por sus monumentos e historia en cada piedra dormida y quieta de los sillares de la catedral o del castillo moro. Historia que arranca desde el caldolítico, pasando por iberos, romanos, cartagienes (por aquí pasó Anibal cuando se dirigía a Roma por los Alpes con lo elefantes), visigos (con Teodomiro ese de la Tudermis del siglo VIII y la Provinica de Awariola), árabes y aragones, y que tuviero el rango de Ciudad Real, y por ello derecho de voto en las Cortes Aragonesas. Y así es Orihuela con más pasado que Jerusalén.

No se olvida Antionio de nadie y los mismo nos recuerda a Ramón Sijé el filósofo neocatólico que nacio en calle Mayor nº 27, que la Oleza de Gabriel Miró, Azorín, Miguel Hernández, ¡ah! se me olvidaba, Carlos Fenoll Felices  el poeta-panadero de la calle del Horno que sube a San Miguel -el seminario diocesano-. Por cierto Fenoll cumple centenario este año. La madre de Antonio Colomina, doña Manuela Riquelme Ortega era amiga de Ascensión Ávila Martínez, la mujer de Carlos. También nos habla de Ramón Navarro, o de Joaquín Escurra, que fue periodista corresponsal de Información y director de la revista “Oleza”, o del legendario Bienvenido López, del capitán Manuel Gómez.
Nos cuenta lo difícil y caro que costaba un traje a medida -la única forma de tenerlo- y nos enumera una serie de más de veinte sastrerías y sus calles. Y como a poco sin quererlo nos introduce en el mundo de su Semana Santa -declarada de Interés Turistco Internacional en el 2010-, porque como buen oriolano, Colomina es devoto y religioso, y por ello fue investido Caballero de la Honorífica Orden de San Antón el 17 de enero de 2010. Y es que este oriolano es la quinta del 40, nacidos en la calle Triana.

Poco a poco va sacando de debajo de la chistera nombres, fechas, anécdotas curiosísimas, como la del alférez provisional José Luis Merino, que seguía voluntario en el Ejército porque quería documentarse para dirigir una película “Alférez provisionales” de 1964. Y lo mismo tiene fotos con Joaquín Ezcurra Gilabert, director del Archivo Municipal, que de la Cruz de la Muela, donde Cristo perdido el gorro, y los cielos se unen con la tierra, y es que por allí subieron casi todo los jóvenes de su época, porque los de hoy no tienen tiempo, ni ganas de hacer piernas.

Colomina no es un oriolano más, sino un oliolano-robinsón urbano conocedor a fondo de sus calles y de sus gentes porque cursó estudios primarios en el Oratorio Festivo de San Miguel, tras los cuales entra como empleado en una sastrería, actividad que compagina con la ayuda al negocio de su padre como Asentador de Frutas y Hortalizas de la Lonja. Hace oposiciones a Funcionario del Estado y es destinado a Madrid; posteriormente a la Línea de la Concepción; a Algeciras; a Cáceres y por último a Alicante, ciudad donde realiza estudios de Bachiller, Curso de Acceso a la Universidad, Teología, Pedagogía, Didáctica… Y no puede uno hablar más del libro para no desvelarlo, aunque “yo he venido a hablar de mi libro”.
Y es que aunque son artículos independientes, publicados en diferentes revistas, una vez terminados de leerlo, es como si hubieras leído una novela. Ha sido un acierto recopilar estos artículos en un libro como este “Orihuela en mis artículos”, porque encontrarlos hubiera sido labor casi imposible.

En fin, que el libro hay tomarlo con agua como si fuera una pastilla de memoria y unas crónicas que avalan a este autor para cronista de Orihuela, con permiso de su muy buen amigos Antonio Luis Galiano Pérez, doctor en Historia y actual cronista oficial.

 

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Título:  “LA PRINCESA ANUAITI-MATUA”

Autor de la obra:  Ramón Fernández "Palmeral"

Comentario: Antonio G. Colomina Riquelme

 

 

Con gran satisfacción acabo de recibir el último libro-novela de mi estimado amigo y colega Ramón Fernández Palmeral. Su título “LA PRINCESA ANUAITI-MATUA”, editado por Ediciones Palmeral, impreso por Amazón.es Kindle y su venta por Internet en Amazón.es.

El libro presenta una magnífica composición en la portada a todo color con el rostro de una guapísima joven en la parte superior, y abajo, la Isla de Pascua, donde al parecer, se desarrolla parte de la novela.

El libro contiene 278 páginas y promete ser una gran obra literaria. Su autor, ha tenido la gentileza de honrarme con esta preciosa dedicatoria:

Para mi amigo y escritor Antonio Colomina con todo mi afecto. Espero que disfrutes al leerlo tanto como yo al escribirlo. ¡Un abrazo de tu amigo! Ramón Palmeral”.

Sin duda amigo Ramón. Tendré el placer de leerlo y disfrutar de tan bonita historia.

Ramón Fernádez Palmeral es un prolífico y polifacético artista, cuenta en su haber más de 40 libros de diferentes temas. Es autor de siete novelas y un libro de relatos, es investigador del pasado imperio español en el pacífico. Es artista plástico con numerosas obras y poeta, incansable estudioso hernandiano, divulgador, conferenciante…. Ama la cultura en todas sus formas, me siento muy afortunado de tenerlo como amigo y compañero.

Te deseo mucho éxito, que lo tendrás, con “LA PRINCESA ANUAITI-MATUA”.

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Título: "CUÉNTAME UN CUENTO ABUELO"

Autor de la obra: Julio Calvet Botella

Comentario: Antonio G. Colomina Riquelme

 

Este libro cuyo título ya lo dice todo, Cuéntame un cuento, abuelo, aunque pequeño en su tamaño, es grande en su contenido sentimental y literario. Su autor, Julio Calvet Botella, ha querido ofrecer a sus familiares y amigos, pero muy especialmente a su nietecita Pilar, y por ende, a las más pequeñas Inés y Begoña, un ramillete de flores, flores rojas como los geranios que ilustran la portada, simbolizando el color del corazón de donde han salido en forma de cuentos o relatos sus gratas vivencias de niñez y juventud. Esta obra de Julio Calvet Botella que hoy tenemos en nuestras manos, como todo lo bueno es breve, se puede leer fácilmente en un espacio corto de tiempo, pero yo me permito recomendar que se haga sin prisas, saboreando cada una de sus frases, como se hace ante una buena comida, o un buen vino. Algún día, el paso inexorable del tiempo hará que las nietecitas de Julio Calvet Botella se conviertan en mujeres adultas y, tanto él como todos los que hoy peinamos canas, nos encontremos pululando por las alturas siderales, y ellas lean y relean estos cuentos y, a través de ellos, se haga realidad aquella frase de Alex Haley: "Nadie puede hacer por los niños lo que hacen los abuelos: salpican una especie de polvo de estrellas sobre sus vidas”.

 

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BREVE COMENTARIO PUBLICADO EN EL BLOG

"HISTORIAS DE EL PARDO"

27/11/2009

 

ORIHUELA, DULCE PUEBLO... y su autor, Antonio Colomina Riquelme, del que este blog tiene la fortuna de contar con sus colaboraciones, deben tener unas líneas en este espacio, escritas con el calor de un incipiente vínculo amistoso, que aunque originado en el recuerdo de un pasado común en tierras madrileñas, va adquiriendo connotaciones de una auténtica y verdadera hermandad.

Para quienes iniciamos esta aventura informática hace ya casi tres años, no es sino motivo de alegría el poder vanagloriarnos humildemente de tener entre nosotros un prestigioso escritor como Antonio, de quien, además de aprender de su experiencia, puede y debe servirnos de fuente inagotable de enseñanzas.

Su nombramiento de Caballero de la Orden Honorífica de San Antón de Orihuela constituye para este espacio motivo de celebración y reconocimiento, lo que manifestamos con espontánea alegría, enviándole desde aquí, la más sincera y abierta de las felicitaciones.

Le dedicamos a él y al pueblo de Orihuela esta entrada con la completa y absoluta convicción de que estas tierras levantinas tienen en Antonio a uno de sus más preclaros personajes.


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